«La txalaparta es más que un instrumento o que la música, es como una filosofía o un estilo de vida», afirma el músico Julen Achiary. La txalaparta, un instrumento de percusión tradicional del País Vasco, está formada por un conjunto de tablas que se golpean con palos. Lo que la hace especial es que se toca a dúo y no se puede tocar en solitario.
Históricamente, la txalaparta marcaba el ritmo de las jornadas de trabajo agrícola y permitía comunicarse de un valle a otro. Prohibido durante el franquismo, el instrumento reapareció en la década de 1980. La txalaparta es un símbolo identitario muy importante del País Vasco, ya que sobrevivió a ese periodo de aculturación forzada, cuando la lengua vasca también estaba prohibida. Tras experimentar un resurgimiento de interés en el País Vasco, el instrumento recorre el mundo. Se toca en todas sus formas y en todos los géneros: música tradicional, rock, jazz… En el concierto de clausura del festival Haizebegi, su interpretación será la protagonista de la mano del dúo Kimu Txalaparta.
Kimu Txalaparta en acción

