«Después de una derrota, a menudo pensaba en la música. Coger un violonchelo, que me hiciera vibrar de otra forma que no fuera con los golpes de un rival. Acariciar un violín para recuperar la paz. Dejar que mis dedos recorrieran las teclas de un piano. Yo, que casi siempre he tenido las manos vendadas y encerradas en guantes… » Así lo escribe Freddy Saïd Skouma en su libro-confesión *Le Corps du boxeur* (Pauvert). Pues bien, hoy, por primera vez, por iniciativa del festival Haizebegi, Skouma, el campeón de boxeo, sube al ring para confrontar sus textos con la música del fabuloso trío de jazz Aka Moon, con su compañero de escenario Paul Minthe como contrapunto. El arte del boxeo se une a la poesía de los sonidos.
François Bensignor


