Con un firme compromiso social y político, el festival Haizebegi sigue sorprendiendo. Ayer, el doctor Ahmad Sarmast, director del Instituto Nacional de Música de Afganistán (ANIM), anunció que las familias de los músicos y las músicas de la Orquesta Zohra se reunirían finalmente con sus seres queridos en Portugal. El anuncio se realizó en presencia del embajador de la República de Portugal, el señor José Augusto Duarte. Esta excelente noticia, una decisión política de gran calado, pone de relieve la insostenible situación política en Afganistán. Símbolo de esperanza, la Orquesta Zohra «rompió el silencio» al celebrar ayer su regreso a los escenarios, por primera vez desde su exilio.
Yona Bernadas


