El 15 de agosto de 2021, el Estado Islámico (EI) vuelve a tomar el poder en Afganistán. Ser mujer se convierte entonces en un peligro constante.
La señora Parwana Paikan, ministra consejera de la embajada disidente de Afganistán en París, el doctor Ahmad Sarmast, director del Instituto Nacional de Música de Afganistán (ANIM), así como el embajador de la República de Portugal en Francia, el señor José Augusto Duarte, expusieron la crítica situación de las mujeres y las niñas en Afganistán, pero también en el exilio, durante la conferencia organizada en el marco del festival Haizebegi.

Ser mujer afgana bajo el régimen talibán
«Las mujeres afganas son una verdadera amenaza para los talibanes. Cuando llegaron los talibanes, las mujeres afganas fueron las únicas que les plantaron cara, las únicas que les miraron a los ojos», lamenta Parwana Paikan, exministra de Asuntos de la Mujer en Afganistán. Ser mujer en Afganistán, bajo el régimen talibán, supone una lucha constante. Al hacerse con el poder, los talibanes suprimieron el Ministerio de la Condición Femenina y crearon el Ministerio de Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio.
El valor de las mujeres afganas no tiene límites: aunque los talibanes no reconocen su existencia «como mujeres», algunas de ellas se rebelaron y se concentraron frente al Ministerio cuando este tomó el poder, coreando que no permitirían que eso sucediera. El nuevo Ministerio sigue actuando con violencia, lo que pone en peligro a todas las mujeres y niñas.

La señora Parwana Paikan, ministra en el exilio.
La señora Parwana Paikan, diplomática, vio cómo desaparecía el cargo de ministra de la Condición Femenina con la llegada del Estado Islámico al poder. «Nunca hubiéramos imaginado que algún día estaríamos en las instalaciones del Ministerio, pero que no habría Estado», afirma (palabras traducidas por Parand Danesh). Al regresar al día siguiente a la Embajada de Afganistán en París —que se había convertido en disidente— a pesar del anuncio del Estado Islámico, Parwana Paikan afirma ante sus colegas: «Ahora que Afganistán se nos ha escapado de las manos, nos queda un territorio afgano en la Embajada, en Francia». Actualmente ocupa allí el cargo de ministra consejera. Durante la conferencia, se hace eco de la inseguridad que conlleva su cargo. Además de representar a un Estado no reconocido, vive actualmente de sus ahorros, y así lleva más de nueve meses. Como mujer diplomática afgana, su situación depende por completo de las decisiones políticas del Estado francés. Confiesa: «Si Francia llegara a reconocer al Estado Islámico de Afganistán, ya no sería diplomática».

15 de agosto de 2021: la urgencia del exilio en la ANIM.
El regreso del Estado Islámico al poder simboliza también la supresión de la cultura musical afgana. Atentados, quema de instrumentos… Las músicas de la Orquesta Zohra y todo el colectivo de músicos y músicas de la ANIM se encontraban en peligro. El director, el doctor Ahmad Sarmast, decidió solicitar asilo a distintos países para sacar del país a los alumnos y alumnas y a los empleados y empleadas del Instituto. Al día siguiente, Portugal concedió asilo político a todos y cada uno de los músicos de la Orquesta del Instituto, así como a los empleados y sus familias. En total, 284 personas se exiliaron a Portugal pasando por Catar.
Por desgracia, en este momento, las familias de los músicos siguen en su país. Aunque durante todo este tiempo los músicos no han dejado de preguntar al doctor Sarmast sobre la repatriación de sus familias, ayer nos llegó una excelente noticia. El doctor confirmó la posibilidad de darles una respuesta positiva. 280 personas se reunirán en breve con sus seres queridos en Portugal.
Yona Bernadas

