Un momento amargo. Durante la presentación del concierto de la orquesta Zohra, la noche del viernes 13 de octubre, el Dr. Sarmast quiso recordar las miles de vidas que se perdieron a causa de un terremoto en el oeste de Afganistán una semana antes.
Se guardó un minuto de silencio en su memoria.
En la mañana del sábado 7 de octubre, un terremoto de magnitud 6,3 sacudió el oeste del país, en concreto la provincia de Herat. Esta catástrofe humanitaria se suma a las recurrentes sequías que han azotado la región en los últimos años y que han provocado una grave crisis alimentaria.
Hasta el momento se han registrado más de 2.400 fallecidos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el número de personas afectadas por la catástrofe asciende a 11.000. Se han celebrado funerales colectivos, con el entierro conjunto de 300 personas el lunes 9 de octubre. Las mujeres y los niños están sobrerrepresentados entre las víctimas. Esto se debe a que gran parte de los hombres se encontraban fuera de sus hogares, trabajando, en el momento del suceso.

Aunque en Afganistán escasea la ayuda humanitaria desde la llegada de los talibanes y la marcha de numerosas ONG, la ONU ha destinado un fondo de emergencia de 5 millones de dólares. China, Irán y Pakistán ya han movilizado recursos humanitarios, sobre todo para garantizar un suministro suficiente de tiendas de campaña, mantas y artículos de higiene.

